Buenas tardes, para realizar la evaluación de un programa de seguridad que ya cuenta con un año de funcionamiento desde su implementación, creo que es vital enfocarse en las métricas que reflejan cambios reales en las situaciones que motivaron su implementación, para esto podríamos considerar el impacto que se puede haber producido en: Disminución de delitos como robos, vandalismo, violencia, etc. también podemos considerar como métrica la disminución en la percepción de inseguridad en la población y por último la disminución en el tiempo de respuesta de las unidades ante una detección a través de CCTV o llamado telefónico.
En este caso utilizamos el indicador de impacto, ya que este mide el cambio estructural, por ejemplo, la cantidad de delitos cada 10.000 habitantes, antes y después de la implementación del programa, lo que nos entrega cifras reales del resultado de la gestión, pero también puede ser acompañada de indicadores de resultados, los que nos ayudan a entender algunos efectos intermedios, como cantidad de denuncias realizadas antes y después de la implementación del programa, percepción ciudadana y cobertura del programa.
En caso de no evidenciar los efectos esperados con la implementación del programa, sugiero realizar un proceso de mejora continua basado en evidencia, mediante el cual podemos efectuar un diagnostico causal para identificar si el problema es del diseño del programa, implementación o contexto, luego existen tres soluciones posibles, la primera es rediseñar el programa, generando mejoras en los procesos que resultaron deficientes o donde no se logró el efecto deseado, como segunda medida se sugiere la reasignación de recursos hacia intervenciones más efectivas y como última medida optaría por descontinuar el programa si luego de haber realizado los ajustes necesarios, este sigue siendo deficiente.