El impacto de la Ley N° 21.659 es transformador, centrándose en la profesionalización del personal y la responsabilidad indelegable de los contratantes (titulares de la seguridad).
Impacto en el Personal de Seguridad: El trabajo diario es ahora más riguroso. Se exige una formación especializada (90/100 horas) y la aprobación de exámenes prácticos de manejo de elementos y técnicas de reducción. Esto eleva al personal de “presencia” a agente profesional y coadyuvante. El uso obligatorio de chaleco anticorte/antibalas y bodycams en zonas de riesgo, junto con requisitos de idoneidad psíquica y cívica más estrictos, dignifica y eleva el estándar operativo.
Impacto en la Responsabilidad del Contratante: La ley prohíbe delegar la responsabilidad: la seguridad es primaria del titular (Art. 7). Los contratantes deben gestionar su seguridad basándose en el Riesgo Alto/Medio , lo que obliga a invertir en un Estudio de Seguridad y establecer protocolos de Colaboración (Art. 8) con Carabineros. El incumplimiento de estos deberes de Complementariedad (Art. 9) acarrea multas gravísimas (251 a 500 UTM), haciendo que la inversión en cumplimiento sea obligatoria y fiscalizable.