La nueva Ley 21.659 impactará de manera significativa tanto en el trabajo diario del personal de seguridad privada como en la responsabilidad de las empresas y organizaciones que contratan estos servicios.
1. Impacto en el trabajo diario del personal de seguridad privada
La ley exige mayores estándares de profesionalización, lo que se traduce en cambios concretos en la operación diaria:
• Mayor capacitación y certificación obligatoria: el personal deberá contar con formación actualizada, lo que eleva el nivel técnico y la calidad del servicio, pero también implica mayor preparación y cumplimiento de protocolos.
• Uso obligatorio de tecnologías, como cámaras corporales (“bodycams”) en ciertos casos, y sistemas electrónicos de registro. Esto aumenta la transparencia, pero también exige manejo adecuado de equipos y reportes.
• Protocolos más estrictos: habrá que actuar siguiendo directrices claras en materias de control de acceso, procedimientos preventivos, manejo de incidentes y respeto de derechos humanos.
• Mayor fiscalización: Carabineros y la autoridad administrativa supervisarán el cumplimiento, lo que obliga al personal a mantener la documentación al día y operar dentro del marco normativo.
En síntesis, el trabajo del guardia se vuelve más profesional, más regulado y más técnico, lo que mejora la calidad del servicio, pero exige mayor responsabilidad individual.