La evolución de la Seguridad Privada ha transitado desde el uso de personal de Serenos con su típica manta de castilla y el garrote, dando un salto importante a lo que hoy en día exige la Ley 21.659, por lo que aquellos que prestan servicios personales de Seguridad, se verán en la necesidad de estar constantemente preparados tanto en su eficacia funcionaria como en conocimientos legales con las limitantes inherentes, tal como es el caso en lo referido a Derechos Humanos. dado lo anterior aquellos que contraten servicios de seguridad privada, estarán mucho mas expuestos a las responsabilidades que recaigan en los prestadores, esto por su responsabilidad solidaría que le cabe en caso de situaciones que sobrepasen el marco legal. Por lo anterior se deberá incrementar y exigir que aquellos que cumplan un rol de liderazgo tengan las competencias y habilidades necesarias para el buen control de los procesos y personal que desempeñe actividades de Seguridad Privada.
Saludos.