Un inspector municipal puede contribuir a prevenir delitos y conductas de riesgo principalmente mediante la presencia preventiva, la fiscalización, la detección temprana de situaciones peligrosas y la coordinación con Carabineros, PDI y otras instituciones. En Antofagasta, este rol está especialmente vinculado al trabajo de la Dirección de Seguridad Pública Municipal.
Caso aplicado a Antofagasta
Un ejemplo concreto es el control del comercio ambulante y el uso irregular de los espacios públicos. En sectores con alta circulación de personas, la ocupación desordenada de calles y veredas puede generar conflictos, obstaculizar el tránsito peatonal y favorecer otras situaciones de riesgo.
En este contexto, un inspector municipal puede:
Realizar fiscalizaciones preventivas para verificar el cumplimiento de las ordenanzas municipales y detectar actividades comerciales irregulares.
Identificar factores de riesgo en terreno, como vehículos abandonados, espacios deteriorados, iluminación deficiente, acumulación de basura o lugares que dificulten la vigilancia.
Informar y derivar oportunamente las situaciones detectadas a las unidades municipales responsables para que sean solucionadas.
Realizar patrullajes preventivos, generando presencia municipal que puede disuadir determinadas conductas de riesgo. La normativa vigente reconoce expresamente esta función preventiva a los inspectores de seguridad municipal.
Coordinarse con Carabineros cuando una situación supera las competencias municipales o existe un posible delito. En Antofagasta ya se han desarrollado patrullajes y operativos conjuntos entre inspectores municipales y Carabineros.
Utilizar información proveniente de televigilancia y denuncias ciudadanas para orientar la presencia preventiva hacia los lugares y horarios donde se concentran determinados riesgos. Actualmente, Antofagasta cuenta con una central municipal de televigilancia que pasó de 30 a 130 cámaras.
Un ejemplo real muestra la importancia de esta coordinación: durante 2025, los operativos conjuntos entre Carabineros e inspectores municipales para controlar el comercio ambulante en Antofagasta llegaron a 96 operativos, frente a 48 realizados durante 2024. Según el municipio, estos procedimientos contribuyeron a 68 arrestos y 77 decomisos durante 2025.